miércoles, 12 de octubre de 2011

Adolescentes y Jóvenes

concepto

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cinco personas en el mundo es adolescente, 85 por ciento de ellos viven en países pobres o de ingresos medios, y alrededor de 1,7 millones de ellos mueren al año, también define la adolescencia como la etapa que va entre los 10 u 11 años hasta los 19 años, y considera dos fases: la adolescencia temprana, de los 10 u 11 hasta los 14 o 15 años, y la adolescencia tardía, de los 15 a los 19 años. Sin embargo, la condición de juventud no es uniforme y varía según el grupo social que se considere apto.

caracteristicas

La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y desarrollo psicológico, y es la fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición es tanto física como psicológica por lo que debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y social.
Siendo esta la segunda fase de formación. La mente se va ampliando, llega la pubertad, con ella la experimentación, la curiosidad; El adolescente siempre quiere llegar más allá, rebasar la frontera.
Desde los trece años hasta los quince años, se adquirirán el pudor, la sobriedad, la sencillez, la sociabilidad, la amistad, el respeto, y el patriotismo. Es aquí cuando el ser empieza a sentir su intimidad, y a su vez comienza a protegerla. 

“Debemos tener en cuenta que el adolescente, por su misma naturaleza, es idealista y también necesita vivir nuevas experiencias. Si los padres no les ayudan, es probable que las influencias externas intencionadas y perjudiciales enlacen con este modo de ser”.

“La sencillez, es lo que necesita el adolescente para comportarse correctamente con sus ideales y también para que llegue a aceptarse tal como es”.

Aquí tendrán un papel muy decisivo los padres, y deberán vigilar el camino que sigue su hijo, y tratar de que no desvíe sus pasos por las posibles malas influencias externas.

LOS ADOLESCENTES Y SU RELACION CON EL CATOLICISMO

Los adolescentes y la religión católica antes del ingreso a los Grupos Juveniles


Al indagar en las trayectorias de vida de los adolescentes, en relación al catolicismo antes de su incorporación a los mismos, observamos que han sido socializados en la religión católica desde su infancia. Todos poseen un conocimiento religioso que proviene de la formación que reciben en el seno de sus familias, como también en las escuelas, quienes ayudan, a modo de instituciones de socialización, a la internalización, durante la niñez y adolescencia, de ideas, normas y prácticas que buscan establecer ciertos lineamientos referidos a su situación religiosa. ¿qué incluye esta primera socialización religiosa?. Si bien es cierto que no hemos estudiado directamente la relación entre la niñez y el catolicismo solo conocemos ese pasado a partir de los relatos de los propios adolescentes, cuando ya son parte de un grupo juvenil, creemos que para los casos que aquí consideramos esa socialización habría girado alrededor de un eje que privilegió una educación formalista apoyada y consensuada por contenidos considerados como los ‘reveladores de la verdad’. La enseñanza religiosa se vería, entonces, reducida a un conjunto de reglas a acatar, por cuya observancia o no, era posible llegar a Dios; privilegiando el formalismo por encima del desarrollo espiritual. Hay que hacer notar que la práctica del catolicismo, antes del ingreso a los grupos y según expresan los adolescentes, se reducía a recibir el bautismo de bebes, recibir la comunión, cumplir con la asistencia a las misas dominicales, llegar a confirmarse en la adolescencia y conocer las oraciones de este culto para poder rezarle, ocasionalmente, a Dios. 

Los adolescentes y grupos juveniles

 Al visualizar la socialización religiosa que traen estos adolescentes desde su infancia nos preguntamos ¿en qué medida actúa para favorecer la conexión con un grupo juvenil?. Durante la adolescencia, sabemos, existe una marcada necesidad hacia la pertenencia como un elemento dador de identidad, desde donde reconocerse como persona, encontrar un ‘lugar en el mundo’ (rol social) y definir una existencia respecto de la experiencia religiosa con que se cuenta. Observamos en quienes se acercan a los grupos juveniles plena consciencia de hacerlo a agrupaciones relacionadas con el catolicismo y no con otros cultos (de los cuales tienen un conocimiento vago y ecléctico proveniente del tratamiento dispensado, al respecto, por los medios de comunicación), por lo cual disponen una señal directa que asocia el funcionamiento de dichos grupos, a nivel parroquial, con la religión católica a la que ellos adscriben desde su niñez. Sin embargo ello no implica un conocimiento profundo de lo que los grupos juveniles son y hacen; por el contrario, la experiencia nos muestra que no hay una preocupación previa al respecto